El pasado miércoles 2 de diciembre tuvimos un convivio navideño con niños trasplantados en alianza. El evento se llevó a cabo en las instalaciones de la Fundación Nacional de Trasplantes (FUNAT) y fue organizado por los miembros de la Red Pro Trasplante de Médula
Ósea:
Aquí Nadie Se Rinde (ANSeR)
FUNAT
Fundación Televisa
Fundación Telmex
Luz de Vida
Sólo por Ayudar
De los siete niños que recibieron un trasplante de médula ósea en 2008 y 2009, asistieron cinco chicas con sus familias:
Christianne Lehman, de 15 años, llegó con su mamá desde Toluca. Hoy en día, la joven estudia y es una estrella del atletismo. Practica el salto con garrocha y acaba de ganar el 1er. lugar en un torneo. Dijo que está feliz porque, gracias a su trasplante que se realizó en marzo pasado, puede hacer lo que más le gusta.
Karen Denisse Trejo, de 11 años, también fue con su mamá. Como aún se encuentra en recuperación de su trasplante, realizado el pasado 7 de julio, comentó que su mayor sueño es ir a una playa cuando esté recuperada.
Brenda Vera Bucio, de 10 años, llegó con sus papás; Ana Victoria López García, de 19 años, con su mamá y María Fernanda Arroyo, de 19 años, acompañada por sus abuelitos.

Asistieron Laura Vidales, Presidenta de ANSeR; Gerardo Mendoza, Director de FUNAT; Maru
Castillo, Directora General de Luz de Vida: Lolita Ayala, Presidenta de Sólo por Ayudar, así como personal de cada una de las instituciones organizadoras.
Lolita dijo que ese momento era un homenaje a la vida y Gerardo Mendoza agradeció de manera especial a los padres de cada uno de los pacientes, que con su entusiasmo buscaron y encontraron a los aliados, para que pudiéramos ayudarlos a curar a sus hijas.
La mamá de Christianne comentó que la frase "Aquí Nadie Se Rinde" fue la que la motivó a seguir adelante con el cáncer de su hija y no sólo en eso, sino en cada momento de su vida.

Tras las palabras de bienvenida, el convivio inició con una dinámica para que todos pudieran conocerse y platicar un poco acerca de por qué estaban ahí. Todos los papás estuvieron de acuerdo en que el mejor momento de su vida fue haber logrado el trasplante de sus hijas.
Al final de la dinámica, hubo una rifa de regalos, comida, pastel y piñata, en una animada preposada. Disfrutando del festejo, las jóvenes trasplantadas se conocieron entre sí, compartieron anécdotas e intercambiaron correos y teléfonos.
Lo más emotivo fue que todos los miembros de la red tuvimos la gran oportunidad de conocerlas y de ponerle sus caritas felices a la ayuda que damos.

08/12/2009
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